Al parecer ahora nada duele... eso dices tú. Pues sí, las cosas duelen, a tí no te dolerán... no habrás pasado por algo tan doloroso en tu vida.
Tú dices que yo no soy fuerte... pero sí lo soy, bastante. ¿Sabes? me he caído cien mil veces, y las cien mil veces me he levantado. Habré llorado como unas... cien mil veces y las cien mil veces me he secado yo solita mis propias lágrimas y he sonreído... he sonreído y he seguido para adelante, cosa que tú nunca has hecho... y no lo harás en tu vida si sigues así. Deja de hacerte el fuerte.
Tranquilo, tú eres sólo un error en mi vida... pero de los errores se aprende.
Y recuerda: hay tres cosas en la vida que se van y no regresan jamás: las palabras, el tiempo y las oportunidades.
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